El conocimiento del Patrimonio Inmaterial de un país, contribuye a un mayor entendimiento y a la comprensión de sus raíces. La transmisión de saberes ayuda al diálogo y al respeto entre comunidades. Si bien es cierto que todas estas expresiones culturales, heredadas de nuestros antepasados, son frágiles; debemos considerarlas como un medio de sustento para la diversidad cultural. Todo este conjunto de prácticas, expresiones y representaciones tiene como elemento esencial, la identidad y la continuidad de una comunidad.

La lengua es el sustrato de muchas tradiciones y expresiones como la literatura oral: cuentos, leyendas, poesía, etc., o el arte popular: música, danza, canciones, costumbres, entre otros.

El proyecto “Quechua: una lengua que camina” toma como referente varios principios de dicha Carta. Destacamos los siguientes:

Patrimonio inmaterial

 

 

 

PRINCIPIO DE RECONOCIMIENTO Y DE PROTECCIÓN DE LOS DERECHOS CULTURALES

Los derechos culturales deben ser entendidos como derechos de carácter fundamental según los principios de universalidad, indivisibilidad e interdependencia. Su ejercicio se desarrolla en el marco del carácter integral de los derechos humanos, de forma tal, que ese mismo ejercicio permite y facilita, a todos los individuos y grupos, la realización de sus capacidades creativas, así como el acceso, la participación y el disfrute de la cultura. Estos derechos son la base de la plena ciudadanía y hacen de los individuos, en el colectivo social, los protagonistas del quehacer en el campo de la cultura.

 

 

PRINCIPIO DE PARTICIPACIÓN

La participación ciudadana es esencial para el desarrollo de las culturas en los ámbitos nacionales y en el espacio cultural iberoamericano. Deben existir marcos normativos e institucionales que faciliten dicha participación en todas sus manifestaciones.

 

 

PRINCIPIO DE CONTRIBUCIÓN AL DESARROLLO SUSTENTABLE, A LA COHESIÓN Y A LA INCLUSIÓN SOCIAL

Los procesos de desarrollo económico y social sustentables, así como la cohesión e inclusión social, sólo son posibles cuando son acompañados por políticas públicas que toman plenamente en cuenta la dimensión cultural y respetan la diversidad.

 

 

PRINCIPIO DE SOLIDARIDAD Y DE COOPERACIÓN

La solidaridad entre los pueblos y países promueve la construcción de sociedades más justas y equitativas, en una Comunidad Iberoamericana con menores asimetrías. La cooperación horizontal, basada en el respeto y el trabajo mancomunado es el canal privilegiado del espacio cultural iberoamericano.